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Enfermedades asociadas a animales exóticos en circos y zoos

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Trabajar como veterinario exoticos nos  traerá muchas experiencias  variopintas y enriquecedoras. Desde el amplio conocimiento de especies a las que no  estamos acostumbrados  al conocimiento de problemas de salud de estas que jamás imaginariamos.

Y es que, trabajar de veterinario de animales exótico no solamente implica ver papagayos, iguanas o hurones. Muchos de los veterinarios que trabajan en clínicas también echan una mano  en granjas, zoos o acuden a llamamientos de circos ambulantes.

¿Son diferentes los tipos de enfermedades de los  animales domésticos a los animales de zoos y circos?

Vivir como parte de una familia aunque sea en cautiverio no te traerá los mismos problemas que  vivir como parte de un espectáculo en el que están implicados más animales.

Empecemos por la atención, si  tenemos solamente uno o tres animales en nuestro hogar es indudable que les prestaremos atención casi en todas las horas en las que estemos en casa, si no se trata de nosotros será algún otro miembro  de la familia.

La mayoría de animales están acostumbrados a ser parte de manadas, si los separamos y encerramos probablemente además de aburrimiento les causemos un problema más grave.

Y luego  dependerán del trato que reciban,estar juntos con otros animales les puede provocar la aparición de parásitos o enfermedades que su especie no tiene u otro tipo de enfermedades asociadas al contexto estricto  en el que se encuentran,veamos más en detalle.

¿Qué es la zoocosis?

Se trata de un tipo de enfermedad a la que ya están muy acostumbrados los veterinarios especializados en animales exoticos que trabajan para circos, granjas o zoos. Es una enfermedad que  aparece debido a grandes dosis de aburrimiento y falta de objetivos (cazar, escapar de depredadores, reproducirse).

Lamentablemente en muchas ocasiones los animales están obligados  a llevar una vida sedentaria, no hacen apenas ejercicio ni se esfuerzan mentalmente (por ejemplo en conseguir comida), están muy cerca los unos de los otros (una cebra al lado de  un león en permanente alerta).

Este tipo de condiciones hacen que los animales desarrollen comportamientos anormales y autodestructivos que terminan en enfermedades e incluso en su fallecimiento.

Podremos ver desde síntomas como balanceos de cabeza, movimientos repetitivos sin ningún sentido, automutilaciones (los periquitos caseros se arrancan las plumas por soledad), morder los  barrotes de las jaulas…

  1. Trastornos psicológicos. Los humanos no somos los únicos  que padecemos trastornos psicológicos, los animales  en cautiverio desarrollan comportamientos estereotipados, conductas de automutilación, depresión. Los veterinarios exóticos ven cada día animales con tristeza permanente y abatimiento, decaídos, irritables, que incluso pueden llegar a mostrar agresividad. El animal va perdiendo poco a poco la falta de interés por su entorno. Desarrollan una patología llamada indefensión aprendida, la creencia  de que hagan lo que hagan no servirá para nada. La depresión a largo plazo se somatiza, desde problemas de lesiones a suicidios.
  2. Enfermedades sexuales. Otro de los grandes problemas de grandes periodos de reclusión lo encontramos en el terreno sexual. La atrofia sexual, la hipersexualidad, los desgarros o las masturbaciones obsesivas son alguno delos ejemplos con los que se encuentran los veterinarios.
  3. Enfermedades alimenticias. Asociadas con la depresión muchos animales sufren anorexia nerviosa o “la pica”, estas enfermedades son muy comunes en reptiles por ejemplo. En cuanto a la pica se trata de un trastorno en el que el animal está obsesionado por comer o lamer sustancias no nutritivas, desde tierra, tiza o yeso a cigarros, pegamento o  residuos.
  4. Enfermedades físicas. Los animales en cautiverio se ven expuestos al probable contagio  de otras enfermedades que no suelen ser comunes en sus hogares ya que están permanentemente expuestos. A resfriados o golpes de calor, debido a que sus áreas de procedencia no tienen el clima al que están expuestos ahora. A sufrir lesiones, como los elefantes en sus patas por las cadenas que los amarran. Falta de higiene, problemas alimenticios debido a la falta de calcio o nutrientes necesarios, golpes de los adiestradores… son alguno de los ejemplos que ven en su día a día los veterinarios de animales exóticos que visitan estas instalaciones.